Ocultan bajo tierra los cuerpos de 130 víctimas en BCS

Entre 2012 y 2022, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) registró el hallazgo de 92 fosas clandestinas en los municipios de Los Cabos, La Paz, Mulegé y Comondú. En todas esas fosas, las autoridades encontraron 130 cuerpos y restos humanos que permanecían ocultos bajo tierra.

Los datos obtenidos por CPS Noticias revelan el brutal sello de la violencia que azota a todo el país, y que ha dejado a su paso un cementerio de fosas clandestinas en la entidad, una dolorosa realidad para las víctimas y los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, que lamentan la incapacidad de las autoridades para identificar los cuerpos y encontrar a sus familiares.

Elsy Carrillo Guatemala, coordinadora del colectivo “Buscando Nuestros Tesoros San José del Cabo”, originaria del estado de Guerrero, emprendió la búsqueda de su hijo, desde que fue visto, por última vez, el 14 de junio del 2016, y encabeza, desde entonces, su propio colectivo de búsqueda, que hasta ahora ha encontrado cerca de 20 fosas clandestinas y 25 cuerpos en Baja California Sur.

“No nos queda más que seguir buscando, y yo sé que poco a poquito, así me pueda pasar 10 años o más, yo lo voy a encontrar… Lo voy a encontrar porque yo amo a mi hijo y tengo que encontrarlo, le hice la promesa de que lo voy a encontrar”, dijo la fundadora del colectivo en entrevista con CPS Noticias.

La respuesta obtenida a una solicitud de acceso a la información confirma que los criminales ocultaron bajo tierra los cuerpos de 130 víctimas en fosas ilegales, sitios o espacios en el subsuelo donde arrojaron los restos de las personas a las que arrebataron la vida en la última década.

En todos estos años, el número de personas desaparecidas ha crecido a un ritmo imparable en Baja California Sur. Desde 2012, 508 personas han desaparecido, 416 son hombres y 91 son mujeres, de acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO).

El fenómeno de los entierros clandestinos se extiende por casi todos los rincones de la entidad. Por primera vez se conocen las cifras de las fosas descubiertas en la última década: tan solo en Los Cabos, donde más cuerpos fueron extraídos, fueron detectadas 42 fosas, casi la mitad de todos los sitios encontrados en el estado en la última década.

En ese lapso, 21 fosas fueron exhumadas en Comondú; 20 más en Mulegé; y nueve en La Paz. Sin embargo, Loreto es el único municipio donde hasta ahora no existen registros de fosas clandestinas ni cuerpos recuperados, según los datos de la Procuraduría estatal.

“De que hay desaparecidos en Loreto, sí hay”, señaló la representante del colectivo de búsqueda, tras asegurar que están en comunicación constante con un colectivo de búsqueda en el municipio de Loreto, integrado por familiares que señalan que en aquella comunidad sí existen casos de desaparición de personas.

El Registro de Personas Desaparecidas y No Localizadas señala que, en la última década, en el municipio de Loreto se han reportado 11 casos de personas desaparecidas, cinco fueron encontradas con vida, una fallecida y de las otras cinco se desconoce su paradero.

Del total de cuerpos y restos encontrados en todas las fosas de Baja California Sur, solo 70 víctimas han sido identificadas y el resto permanece sin identificar, de acuerdo con los registros oficiales de las autoridades estatales.

Ante la incapacidad de las autoridades para identificar a los cuerpos recuperados y encontrar a los desaparecidos, en muchos casos las familias de las víctimas llevan a cabo sus propias investigaciones, al tiempo que se organizan en colectivos para buscar a sus desaparecidos.

Mi hijo va a cumplir siete años desaparecido ahora en junio. En el momento en que desaparecieron a mi hijo, yo hice la promesa de buscarlo, y fue como empecé, primero yendo a La Paz, aquí a San Lucas a acompañar a otro colectivo, pero ya que empezaron más desapariciones, ya formé el colectivo de San José y así se fueron uniendo familias al colectivo”, explicó Elsy Carrillo.

Su hijo Manuel Antonio López Carrillo trabajaba como vendedor de pescado y carros usados, y fue visto por última vez la tarde del martes 14 de junio del 2016, en la colonia San José Viejo de San José del Cabo. En aquel entonces tenía 26 años y, desde ese día, se desconoce su paradero, situación en la que se encuentran cientos de personas desaparecidas en el estado.

Por su propia cuenta, y poniendo su vida en riesgo, desde la desaparición de Manuel Antonio y con el paso de los años, Elsy ha acumulado decenas de documentos y archivos que arrojan pistas sobre la desaparición de su hijo. Los datos fueron entregados a las autoridades desde el 2021, para que puedan dar con su paradero, pero el joven no ha sido encontrado.

Al día siguiente de la desaparición de Manuel Antonio, Elsy Carrillo encontró el carro de su hijo entre unos matorrales que colindan con la presa San Lázaro, en San José del Cabo, una camioneta Cherokee con la puerta del piloto abierta.

“La verdad yo estoy muy molesta y prefiero, como se lo he dicho al procurador, fui, tuve una reunión con él y le dije ‘ni Fiscalía, ni la comisión, ni nadie va a buscar a nuestros hijos, a mí deme herramienta y yo lo busco’ (…) Fue cuando él quedó y me dijo que nos iba a ayudar con un transporte para que saliéramos a búsqueda (…) No sé, yo lo siento que si no me dan un transporte es porque voy a encontrar más”.

Después de los hechos violentos registrados el año 2016 en BCS, incrementó el número de fosas y cuerpos encontrados.

A partir del año 2016, en el estado sudcaliforniano las cifras oficiales de homicidios dolosos se aceleraron a niveles alarmantes: de 151 asesinatos registrados en 2015, para el siguiente año se reportaron 216, y un año más tarde se contabilizaron 610 homicidios, en el 2017.

Posteriormente la tendencia fue a la baja, pero en los años en que alcanzó su punto más álgido, el crimen organizado extendió sus operaciones en el estado y en el municipio de Los Cabos se registró una grave ola de violencia. Los reportes de la prensa atestiguaron múltiples ejecuciones y enfrentamientos a balazos; solo en los primeros 26 días del año 2017, se habían reportado 25 ejecuciones de personas, de acuerdo con reportes de la Procuraduría General de Justicia del Estado y prensa local.

La ciudad de Los Cabos, según los datos entregados vía transparencia, es la localidad donde se ha encontrado el mayor número de fosas y cuerpos: 42 inhumaciones ilegales y un total de 62 cuerpos, de los cuales sólo 35 han sido identificados.

“Es un lugar turístico donde vienen muchas personas de fuera y… yo lo que veo que no hacen su trabajo como ‘destapar’ tanto desaparecidos, yo creo que no les conviene aquí, hacer esto”, dijo la líder de los buscadores, Elsy Carrillo.

Con la ola de violencia, las fosas clandestinas no dejaron de aparecer, y multiplicarse, en la media península. Si en el año 2016 las autoridades encontraron una fosa y un cuerpo, en 2017, la cifra de entierros bajo tierra alcanzó a 14 en los cuatro municipios. En 2018 saltó a 15 fosas y 24 cuerpos recuperados.

En 2019 y 2020 las inhumaciones ilegales se mantuvieron en cuatro y siete fosas, respectivamente, pero en 2021 el número de fosas escaló nuevamente y llegó a su nivel más alto, con 26 sitios y 36 cadáveres recuperados.

Hasta mayo de 2022, las autoridades habían reportado 19 fosas en donde los criminales ocultaron los cuerpos de 23 personas. La Procuraduría no entregó la información actualizada al cierre del año pasado, por lo que no es posible conocer la totalidad de los datos.

Los registros revelan que, en la última década, las autoridades han sido incapaces de identificar los cuerpos de 60 personas que fueron enterradas en estos sitios. Para Elsy Carrillo, “no es difícil identificarlos (…) Si no los han identificado es porque ellos no quieren”.

En entrevista, la fundadora del colectivo explicó que el tema ha sido abordado con el procurador: “le hemos dicho ‘Señor procurador ¿Por qué los cuerpos se quedan sin identificar? ¿Por qué no dan la información, así como ponen los casos de detenidos en su página? ¿Por qué no suben las prendas o todas las características de los cuerpos que se han encontrado para que las familias los reconozcan?’ No lo han hecho y ya se lo hemos pedido y por escrito, y no lo han hecho”.

La Procuraduría del Estado no atendió las reiteradas peticiones de entrevista que se le hicieron llegar para saber por qué no han logrado identificar todos los cuerpos y cuáles son los avances de las investigaciones que iniciaron para esclarecer estos crímenes.

La madre, que desde hace siete años busca a su hijo, lamenta que la información llegue a cuentagotas y exige a las autoridades que difundan en su portal todas las características de los cuerpos recuperados, los detalles de la ropa y objetos personales, para que algún día sus familias puedan encontrarles.

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